domingo, 17 de mayo de 2026

Carta 2

 

Buenas noches:
No sé qué hora será por allí cuando leas esta carta. Aquí es bastante tarde y la noche se desvela entre la oscuridad y el silencio. Yo me preparo para descansar, pero antes quería dejarte estas palabras, como quien deja una vela encendida.
Estuve planteándome no volver a escribirte y enumeré una enorme variedad de excusas que justificaran no seguir con esta idea insensata y caprichosa. Pero la verdad, la única razón verdadera que encontré... ¡fue que me paralizó el miedo! Un miedo irracional de lo que pudiera... o no ser.
Incontables preguntas me acechan como espectros: ¿Y si nunca llegas a leer mis cartas? ¿Y si las lees y no eres capaz de sentir que están escritas para ti? ¿Serán suficientes para reconocerme? ¿Para reconocerte? ¿Qué es posible y qué no? ¿Fue tuya mi alma alguna vez? ¿Nos hemos prometido reencontrarnos? Si no, ¿cómo se explica este dolor sin memoria y tu voz, ligada a mi nombre y a esta sensación de haber perdido algo importante? ¿Dos almas destinadas a encontrarse no se pierden, se transforman? ¿Tendremos algún día un humano reencuentro?
Si bien nos calienta el mismo sol y nos baña la misma luna, nuestros mundos existen en diferentes líneas de tiempo y espacio. Por eso... ¡te escribiré sin motivo ni destino! Sin esperar respuesta ni presencia.
Voy a crear un binomio alquímico. Un portal dimensional interrumpido extemporáneamente, suspendido entre el ayer y el mañana. Un puente que entreteja el tiempo y el espacio. Un micro-universo de límites irracionales y fronteras incalculables; un mundo de paralelismos convergentes y realidades divergentes donde te puedas resguardar de la tormenta y guardar todo aquello que permanece cuando lo demás se ha ido. Un horizonte donde esculpir un momento fugaz y llamarlo eternidad. Un mundo en el que dibujarte alas para que puedas volar y liberarte de aquello que te atrapa. Un mundo en el que existan infinitas versiones de ti y de mí que nunca conozcan la soledad o la desesperanza.
Porque puedo ver que existe algo en tus ojos, en tu sonrisa... un espejismo de dolor abrumador, un gesto a punto de romperse en llanto. Si en tu mundo eres irreemplazable, una estrella que todo lo ilumina; en el mío, soy el tiempo que me construye.
Pero aquí... aquí solo seremos tú y yo. A veces siento que yo soy tú y tú eres yo. Entonces... buscarte y escribirte es la forma de encontrarme a mí misma.
Descansa bien. Buenas noches.
Aquí lo dejo, por si el destino quiere que lo leas.
 


domingo, 10 de mayo de 2026

Primera Carta.

Hola: 

Llevo algún tiempo escribiéndote cartas, por que entendí que es la única forma de decirte que estoy aquí , a unas pocas palabras de cualquier imposibilidad.

Tal vez empecé a escribirlas, con la vaga esperanza de que alguna , consiga atravesar las barreras invisibles del espacio y tal vez , solo tal vez, fortuitamente te alcance.

O quizá , lo hice como una forma desesperada de gritar tu nombre en silencio, y a la incierta posibilidad de que quizá, solo quizá... me estuvieses escuchando.

Sabes?Hay encuentros que no se planean, que parecen pequeños desde fuera, pero una vez que suceden, lo cambian todo y ya no pueden deshacerse.

Fue hace tiempo , un día sin nombre , de esos que pasan sin dejar huella , Cuando accidentalmente, oí tu voz por primera vez.

Y en un instante que se volvió eterno, mi universo entero colapso , el mundo exterior perdió su claridad y todo se silenció . Entre tanta gente...y tanto ruido...solo quedaba tu voz.

Sucedió de forma espontánea, natural e inevitable !.....

Como si un agujero negro de pronto, se hubiera abierto en mi pecho-en mi alma-y el Tiempo , que hasta ese día, había sido escaso y veloz... de pronto se interrumpió.

En ese instante paralizado... Todo tuvo sentido!...El vacío cobró
forma, el silencio se desgarró y la ausencia se convirtió en eternidad. Tenias rostro , tenias nombre y tenias voz! Una voz, que reafirmaba la soledad que me consumía Una voz, que se convirtió en ausencia latente , y un sentimiento que se liberó de forma indescriptible, incomprensible e inexpresable .

Y aún hoy.... ahora, que ya casi es medianoche y me encuentro al borde del mañana, mi mundo- nuevamente se paraliza- cuando pienso en Ti .

Por que aunque no lo pretenda.....El tiempo interrumpido, involuntariamente... siempre, te trae de regreso ! Sin prepararme, Sin avisar...

Apareces como las olas y sin pedir permiso te plantas frente a Mi ,llegas con fuerza, rompes y te vas.! Arrastrándolo todo y sin dejar nada atrás. Eres la ausencia mas presente de mi universo, y por eso...

Quiero crear un espacio solo Tuyo... en un alfabeto propio -concebido solo para Ti- En un lenguaje sin idiomas, sin fronteras . Libre , desnudo, puro y sin pulir.

Un lugar donde tus pensamientos puedan detenerse, descansar y respirar profundamente.

Un Lugar , donde las palabras te rodeen como un cálido abrazo después de una tormenta.

Un lugar que te ame sin condiciones y que te proteja sin invadirte,ni pedirte reciprocidad. Solo un refugio de amor silencioso , que no pide nada más.

De los infinitos caminos que pudieran existir para acercarme a Ti, Éste, seguramente es el más improbable... pero también, el mas honesto y hermoso.

Algunas cartas acompañan viejos recuerdos.....Y otras... Están destinadas a crearlos .

Encontrémonos pronto en un sueño Compartido. Gracias! C.B

Conocernos

 

Conocernos siempre será un desafío y una aventura.
Cuando la distancia es un abismo y el lenguaje una barrera, la comunicación puede ser un ejercicio desafiante y estimulante. Cuando realmente queremos comunicarnos con alguien, no existe obstáculo en el lenguaje que pueda impedir que dos individuos se conecten.
Conocernos no es simplemente intercambiar información personal, ni hacer una descripción de nosotros mismos basada en una lista interminable de defectos o virtudes. Conocernos no es enumerar una sucesión cronológica de eventos del pasado que solamente marcan la hora y "el título" de un capítulo que solo tú has vivido pulso a pulso. Esto condiciona su desarrollo desde el principio, altera y sabotea la percepción realista y la dirección de cualquier tipo de relación auténtica, que debería ser escrita únicamente desde el deseo compartido de conocerse.
Conocernos dependerá solo del momento, de ese instante casual o causal cuando el tiempo se sincroniza y podemos sintonizarnos en una misma frecuencia, espontánea y honesta. Con la sorpresa dentro de la incertidumbre, una conexión única que nace, crece y florece según el cuidado de las verdades cotidianas, del contacto sincero y del interés mutuo y auténtico.
Todo lo que somos como individuos no lo podemos infravalorar reduciéndolo a una simple lista. No quiero conocernos de esa manera. No quiero transformar una experiencia de revelaciones compartidas, descubrimiento y autodescubrimiento en un tráiler mal montado: cronológico, cuantitativo, analítico, crítico e histórico. No quiero alterar un hermoso prólogo de alto valor estético compartido, real y reflexivo, convirtiéndolo en un simple epílogo, descriptivo y poco concluyente, de medias verdades o verdades subjetivas que no proporcionan respuestas y son el preámbulo de muchas más preguntas.
Cada una de las verdades de nuestra vida es una historia de amor o desamor, de dolor o alegría, de pérdida o recompensa, de aciertos o de errores, de logros o de fracasos, de culpas o de miedos, de arrepentimientos o de valor y coraje. Somos un inmenso árbol de lecciones, experiencia y sabiduría.
Simplemente quiero conocernos día a día. Saber quién eres de verdad por tu forma de expresarte, intuir y conocer tus cambios de humor por una palabra, una coma o un punto. Simplemente puedes contarme cómo fue tu día, si es eso lo que tú quieres; o hablarme de tus sueños y tus planes, si es eso lo que tú deseas y quieres concederme esa confianza. Compartir una parte de mí y recibir una parte de ti cada vez.
Conocernos no es cuestión de física o química, sino de alquimia. Conocernos es un proceso de transformación que trasciende el cuerpo; un pulso cuántico, invisible y hermoso, que no conoce las distancias y no se rige por el tiempo, conectando nuestras almas aunque nuestros cuerpos nunca lleguen a acercarse.
Es motivador el efecto narcótico de crear un refugio exento del mundo, construido con los sólidos cimientos del descubrimiento. Levantado, piedra a piedra, con la vasta solidez de nuestra naturaleza más pura. Sin compromisos ni obligaciones, sin promesas ni reproches, con la expectativa de simplemente conectar cuando nuestra mente y nuestro corazón quieran expandirse.
Así, en la inmensidad de la noche, cuando el ruido cesa y el mundo se detiene, sentir que estamos seguros y completos, y descansar sin miedos. Con nuestra íntima fragilidad intacta y en su forma más pura.C.B.